Actualizando el programa educativo – Parte 1

Un diseño inicial

Un Dios creativo, lo primero que hizo fue pensar e imaginar cosas maravillosas y luego de establecer ese diseño mental, lo pronunció, lo cual hizo que se manifestara o hiciera tangible de diversas formas. Ese mismo diseño que surgió de su interior es el proceso que, de forma desapercibida, adoptamos. Fuimos creados a su imagen y semejanza, dotados de su poder y autoridad para utilizar cada uno de los dones que nos fue entregado para inventar.

El ministerio del maestro

El maestro es un mentor que imparte conocimientos, ayuda a sus discípulos en el camino de su desarrollo, los entrena para la vida, transmite verdades que serán utilizadas como armas de batalla, que le ayudarán a distinguir y escoger entre lo que trae o no bendición.

Para que se pueda dar el proceso de transmisión efectiva de principios o verdades se requiere establecer un ambiente en el que se provean experiencias de aprendizaje mientras se enseña. Son esas experiencias lo más importante, ya que marcan la mente y el corazón del discípulo.

Modelo del Génesis

Lo último que se concretizó en la tierra fue el hombre, pero fue en lo primero que Dios pensó. Al imaginarlo, intrínsicamente, supo todo cuanto necesitaría para poder subsistir en el plano terrenal y cumplir su propósito. Comenzando así el proceso de prepararle un lugar de provisión para que viviese abundantemente.

Cómo partir del modelo de Génesis en su Ministerio Infantil

Lo primero por considerar en la vida de los niños es que tienes el privilegio de formar y desarrollar el propósito de Dios en cada uno de ellos. Tienes la encomienda de dirigirlos a una relación con el Creador y enseñarlos a descubrir, aprender, hacer suyas y experimentar cada una de las verdades contenidas en la Palabra. Cada lección que diseñas se convierte en ese lugar de provisión para vida, que fue el Edén. ¡Qué gran responsabilidad!

Actualización del Programa Educativo

Aunque la Palabra de Dios no cambia, es viva y se pueden enseñar muchísimas verdades con cada historia contenida en las escrituras. Resulta importante entender que las generaciones están establecidas en tiempos determinados de la historia y ese simple hecho hace que el proceso de enseñanza aprendizaje requiera actualización.

En el ministerio infantil, en ocasiones, se cae en la trampa de improvisar o solo narrar a modo de cuento una historia; sin traducir la forma en la que se hace pertinente a sus vidas. Se utilizan los mismos métodos y recursos, no se provee capacitación para el desarrollo de un programa educativo y, aunque los maestros identifican la necesidad de entregar verdades que resulten en armas de batalla, permanecen inmersos en un programa educativo fosilizado.

Resulta cada vez más evidente cómo en las escuelas se infiltran agendas para distorsionar la identidad de los niños, su forma de pensar y vivir. Por lo que debes ser intencional y proactivo en el alimento espiritual que siembras en sus mentes y corazones. No se puede llegar a improvisar en cada reunión, debe existir una continuidad y coherencia en lo que se transmite entre un día y el otro.

Tienes una misión de formación

La tierra más fértil que se puede encontrar es el corazón de un niño, que no cuestiona, solo cree y ejecuta. De ellos se obtienen resultados sorprendentes en su desarrollo espiritual y su caminar con Dios. Te corresponde ser traductor de un mensaje que será almacenado para que en el momento justo sea accesado y utilizado como herramienta de vida. Separa un tiempo para orar y meditar en la Palabra, y el Espíritu Santo te revelará el diseño educativo para los pequeños que tienes a tu cuidado.


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