Ideas prácticas para ayudarle en su lección


Para verdaderamente involucrar a los niños en la lección ellos necesitan tomar parte en ella. Busque siempre involucrar activamente a los niños en todas las partes de la lección que le sea posible. Aquí tiene algunas sugerencias para ayudarlo a comenzar:
  • Cuando lea o narre una historia, permita a los niños actuarla o hacer pantomimas mientras la cuenta. (escoja el personaje principal y ayúdelos y acomódelos en un escenario o lugar abierto. Usted puede proveerles vestimentas y utilerías si los hay. Lea o narre la historia escena por escena pausadamente. Permita a los autores tiempo para que piensen y respondan a lo que usted dice en la historia) Usted se sorprenderá de cómo puede mantener los niños más difícil de manejar atentos e involucrados en esto.
  • Permita a los niños leer la historia de sus Biblias o de alguna hoja de papel que usted haya impreso. Pregúntele a algunos que recuenten la Historia en sus propias palabras. Luego pídale a otros que interpreten lo que ellos piensan que dice la historia.
  • Para enfatizar el mensaje de la lección, juegue un juego que refuerce lo que usted quiere que ellos aprendan. (ej. La lección es sobre ser veraz y no decir mentiras o historias que hieran a los demás. Juegue “al teléfono” – una persona susurra un simple mensaje en el oído de otra. Esa persona pasa el mensaje a otra susurrándole en el oído también y así siguen. La última persona en el salón dice lo que él/ella escuchó. Usualmente es un mensaje distinto a l que se comenzó. Usted puede discutir el por qué y cómo se relaciona con el mensaje de su lección.)
  • Comience el tiempo de la lección haciendo preguntas que hagan que los niños compartan sus experiencias con relación al mensaje de la lección. (ej.: la lección es sobre no tener temor porque Dios siempre cuida de nosotros. Comience pidiéndoles a los estudiantes que se imaginen algún momento en que estuvieron temerosos. Haga preguntas como: ¿Cuándo fue un momento que te sentiste con miedo? ¿Qué te hizo sentir temeroso? ¿Cómo te sentiste por dentro? ¿Hubo alguna persona con la cual podías estar que te hiciera sentir seguro? Dígale a los niños que escuche con cuidado a la lección que les va a contar, porque les va a decir cómo no sentirse con miedo otra vez.)
  • Haga preguntas otra vez al final de la lección para ver si los niños entendieron el tema de la lección y como se relaciona con las preguntas hechas al principio.
  • Pregunte a los niños por ejemplo, como ellos pueden aplicar el mensaje de la lección a su vida diaria. (ej. La lección es sobre el perdón. Los estudiantes pueden decir que ellos van a perdonar a su hermanito menor la próxima vez que le rompa algo suyo, ellos perdonaran a un amigo que ha sido malo con ellos y que vino a pedirles perdón.)
  • Preséntele a los niños escenarios que pueden enfrentar y haga que actúen que hacer en cada situación. (ej.: vistes a una persona robarse una barra de caramelo en la tienda. Actúa lo que harías y que mensaje/ historia de la Biblia te ayuda a hacer tu decisión.)
  • Las mejores lecciones a menudo varían el tiempo de escuchar y estar sentados con periodos cortos de actividad. Los niños no son capaces de estar sentados y enfocados por largos periodos de tiempo. Una buena regla guía es tener la expectativa de que un niño solo puede estar sentado y enfocado por los minutos comparados con su edad. Por ejemplo, si el niño tiene 6 años sólo podrá prestar atención por 6 minutos. Entonces, idealmente, él/ella tiene algo activo que lo atraiga por un periodo corto para volver a sentarse y enfocarse en la lección.

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Por Kerry Faber