Como prevenir el abuso sexual infantil en la casa

¿Sabías que en 3 de cada 4 casos de abuso sexual infantil (ASI) el abusador es del entorno familiar? Es una estadística impactante y horrorosa. El lugar donde los niños deben estar más seguros se ha convertido en un lugar de mucho riesgo. No es fácil tocar este tema en la familia, pero no podemos dejarlo en silencio.

Queremos apoyar en la formación de familias fuertes y saludables, donde se disminuya el riesgo. Sugerimos seis factores que ayudaran. Así que imaginemos que forman una casa, con varios cuartos (ver el gráfico).

1. Amor y respeto

El fundamento de nuestra casa es el amor. El amor que necesitamos recibir es el perfecto amor de Dios, y no solo eso, necesitamos conocer lo que Jesús ha hecho por nosotros. El mostró su amor tan grande muriendo en una cruz por nuestro pecado, para darnos vida eterna, libertad y perdón. Podemos recibir este regalo por gracia.

Lamentablemente, en muchas casas hay una falta de amor. ¿Cómo nos amamos? ¿Cómo nos respetamos? Realmente necesitamos trabajar el amor; es una decisión diaria. En un mundo ideal el amor fluiría naturalmente hacia los hijos, pero en realidad ¡hay muchos momentos cuando los niños nos vuelven locos!

El abuso es el mal uso del poder y en la casa ocurre mucho. Cuando empezamos a ver los problemas del ASI, las estadísticas nos dicen que los riesgos son más altos cuando hay descuido, falta de la madre, violencia familiar y una cultura machista. Si hay algo de eso en nuestra casa, los riesgos son más altos. Es duro escucharlo, pero necesitamos traer a la luz este problema tan escondido. Hay que romper el silencio y buscar ayuda para hacer los cambios necesarios.

2. Comunicación

La mayoría de las víctimas guardan silencio; el miedo y la vergüenza los atan, y no saben con quién hablar. Resulta ser una situación muy peligrosa. Por eso la comunicación es una clave para la prevención del ASI.

Cuando hay una comunicación abierta y frecuente, ayuda mucho para proteger a los niños porque saben que son escuchados y pueden compartir cualquier cosa, buena o mala. En muchos casos la mamá es quien determina el nivel de la comunicación en la casa, y siempre debe estar atenta a lo que le cuentan sus hijos. El desarrollo de una buena comunicación entre la familia desde una temprana edad ayudaría mucho en caso de algún riesgo o abuso.

3. Educación

¿Qué sabes del ASI? ¿Conoces en qué consiste? ¿Sabes cómo son las estadísticas donde vives? ¿Hablan del cuidado del cuerpo en casa?

La educación es vital si queremos enfrentar el ASI en nuestras familias. Hay mucha información y recursos disponibles que nos ayudan a entender más el tema. En casa se debe ser una práctica normal el hablar con los niños (según su edad y comprensión) sobre el cuerpo, sus partes íntimas, el sexo, tocamientos indebidos etc. Si no reciben una buena educación sexual en casa lo van a escuchar de sus amigos o buscarlo en línea, y estarán en más peligro. El ASI puede comenzar a cualquier edad, entonces es mejor prevenir que lamentar.

Otra parte de la educación es saber dónde buscar ayuda en una situación de ASI. Toma un tiempo buscar a qué entidades podrías acudir para el apoyo necesario. No queremos tener que pensar así, pero es parte de la prevención. Un abusador busca familias no educadas, débiles e ignorantes de los riesgos; no le demos lugar en nuestras casas.

4. Limites

Nos guste o no, los limites son importantes en nuestras vidas. Las paredes de la casa son un límite que protege a la familia y sus cosas adentro. En un balcón hay una barandilla que protege contra caídas. Igual, en la vida de los niños los límites son para su protección. Los límites son normas que los cuidan.

Como padres hay que guiar y aconsejar a nuestros hijos para que escojan quedarse dentro de los límites establecidos, sabiendo que hay riesgos y consecuencias si salen de ellos. Es especialmente pertinente para los adolescentes porque están en la edad cuando necesitan tomar responsabilidad por sus acciones y las consecuencias.

Los niños y adolescentes necesitan saber que hay límites con:

• Sus cuerpos- quienes lo pueden tocar, dónde, cuándo y cómo.
• La privacidad en casa- en cuanto sea posible, los niños y las niñas deben tiene su propio espacio privado para dormir, cambiarse y bañarse.
• Lo que ven y escuchan- ¿Qué imágenes ven? ¿Qué música escuchan y de qué se trata la letra?
• Lo que hacen en el internet - nunca se debe ver o compartir mensajes o fotos sexuales
• Lo que otros les dicen o les hagan ver - el ASI es verbal y visual, además de ser física

5. Habilidades

La mayoría de las víctimas guardan silencio; el miedo y la vergüenza los atan, y no saben con quié Habilidades son actitudes y capacidades positivas que queremos que desarrollen nuestros hijos. Son cosas como:

• Tener una autoestima buena.
• Desarrollar su carácter y valores.
• Seguridad en sí mismos.
• Saber cómo resolver problemas.
• Manejar un buen sentido de humor.
• Disfrutar de un pasatiempos - como tocar un instrumento, jugar un deporte, o ser creativo.

Hay cuatro frases/acciones claves que son específicamente útiles para que el niño tenga la habilidad de enfrentar una situación de riesgo: DECIR NO, GRITAR, ESCAPAR, AVISAR.

Se puede enseñar en la casa y ayudar al niño a entender sus derechos y responsabilidades.

6. Vida con Dios

En resumen, necesitamos trabajar con fuerza para crear hogares donde Dios está en el centro; familias fuertes y saludables brindan más seguridad a los niños. Nuestros hogares deben ser lugares donde:

• Recibimos de su amor para amar a otros.
• Él nos ayuda a comunicar bien y saber escuchar al otro.
• Usamos su sabiduría para poder educarnos.
• Los límites son saludables y para la protección de todos.
• Cada niño es valorado y celebrado por quién es.

Como padres hay que guiar y aconsejar a nuestros hijos para que escojan quedarse dentro de los límites establecidos, sabiendo que hay riesgos y consecuencias si salen de ellos. Es especialmente pertinente para los adolescentes porque están en la edad cuando necesitan tomar responsabilidad por sus acciones y las consecuencias.

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